CAMBIOS NECESARIOS EN LA GESTIÓN DE GRANDES EMERGENCIAS
ELÍAS BAYARRI [1] En los últimos años, diversas emergencias de gran envergadura han puesto a prueba la capacidad de respuesta de nuestro sistema de gestión de crisis. Ejemplos recientes como la Dana de Valencia de octubre de 2024, el apagón generalizado de abril de 2025 o los incendios forestales del pasado agosto, han puesto de manifiesto tanto la abundancia de medios de intervención como el alto reconocimiento social hacia los profesionales implicados (bomberos, sanitarios, policías, forestales, UME, etc.). Paralelamente, estas situaciones críticas han generado en la opinión pública la sensación de descoordinación interadministrativa (cuando no de verdadero enfrentamiento entre organismos) y la conciencia de una generosísima solidaridad ciudadana en situaciones de crisis. A estas alturas somos mayoría los que creemos que la respuesta de los cuerpos profesionales y del voluntariado social ha sido rápida, ejemplar y generosa. ¿Descoordinada y, en ocasiones, ineficaz? Segu...